Todavía no sé si me ha gustado más la segunda temporada o la primera. Lo que es seguro es que
Homeland es una buena serie, de las mejores que se pueden ver ahora mismo. Con sus fallos, más en esta segunda temporada que en la primera, pero también con el merito de haberse reinventado casi por completo, a partir de ese capítulo donde Carrie destapa a Brody.
La segunda temporada ha tenido más acción, más misterio, ha sido más sentimental, más dramática, y sobre todo más emocionante. Teniéndonos en muchos capítulos con el corazón en un puño. Ese giro que algunas tramas han tenido hacia 24 no es de extrañar, sus principales guionistas vienen de esas serie, y eso se ha notado más que nunca en esta segunda temporada, para lo bueno y para lo malo.
Principalmente, y en eso coincido con bastantes críticas, en
la perdida de credibilidad y realismo que ha sufrido la serie.
Homeland en su primera temporada se había caracterizado, entre otras cosas, por ser veraz en sus tramas, con pocos artificios. En esta segunda temporada esa credibilidad ha ido bajando a medida que la tensión, los giros y la acción subían.
Ejemplos hay muchos durante toda la temporada. Cosas que si hubiesen seguido por el camino de la primera, habrían sido diferentes. Por ejemplo
la trama de Brody, el vicepresidente y su final, todo muy poco creíble. O la escena donde
Quinn, el sicario de la CIA, no es capaz de matar a Brody, aún sigo sin entender el motivo de ese sentimentalismo. Una escena muy tramposa que podrían haber resuelto de otra manera. Por no hablar de
Abu Nazir en Estados Unidos, o de cuando escapan de Langley, tras el atentado. Vamos, ya debe ser complicado salir de allí en circunstancias normales, no me quiero imaginar después de un atentado.
Aun y con estos fallos, más que fallos trampas, que no van con la serie que conocimos en el primer año, la temporada me ha parecido buena, algo desigual, pero muy entretenida. Y deja preparada una excelente trama para el próximo año.
No quiero ni pensar cómo hubiera sido una temporada con los dos huyendo, con la CIA tras ellos, y la serie corriendo el peligro de convertirse en otra Prision Break, huir y huir.
Ahí los guionistas han estado perfectos. Si en la primera temporada
Carrie se dejaba la carrera y la salud mental en demostrar la culpabilidad de Brody, y en esta segunda pierde la cabeza por Brody, en la tercera me imagino que volverá a las andadas para demostrar su inocencia y descubrir quien está detrás del atentado. Eso sí, siempre con la sombra de las sospecha sobre Brody, algo que puede acabar cansando. Y ahí esta el riesgo de esta serie, que se convierta en repetitiva.
Porque, y aquí van algunas teorías propias y extrañas sobre ese final, quién ha puesto la bomba en el coche de Brody:
Mi primer pensamiento fue hacia Brody. Quizá lo más obvio, igual que pensó Carrie, pero serían demasiados giros ya. Vamos que muy bien lo tendrían que hacer para convencerme. Cuándo le han puesto la bomba en el coche? cómo ha pasado los controles para entrar en la CIA? No sé, no me cuadra mucho. Aunque podría ser.
Al Qaeda. Lo vemos en el vídeo donde se apuntan el atentado, además dan una copia del vídeo de Brody confesando. Vídeo que a parte de la CIA sólo podrían tener ellos., pero además el explosivo es el que sacaron de la sastrería. Sabemos, o sospechamos, que los terroristas deben tener un topo en la agencia, Carrie lo piensa y se lo dice a Saul en una ocasión. Lo que me lleva a la tercera teoría.
La tercera y la que más me gusta de cara a las tramas de la nueva temporada, es la que comenta
Toni de la Torre en su blog.
Saúl es el topo, el culpable de la explosión, el traidor. La verdad es que la idea me encanta, muy del estilo 24. Leyendo el post y viendo al personaje de
Saúl (Mandy Patinkin) en estos últimos capítulos te das cuenta de que algo no funciona, puede que sea lo que quieren los guionistas, pero como trama no está nada mal y sería uno del los WTF más memorables de los últimos tiempos.
Hay que destacar al personaje de
Quinn (Rupert Friend), un gran descubrimiento, pese a ese final que comentaba antes. Uno de esos personajes que bien podría haber entrenado Jack Bauer, sobre todo en el capítulo del interrogatorio, mi capítulo favorito. En la parte negativa, el resto de la familia Brody. Jessica y Dana son insoportables, ni con una trama propia que tiene que ver con la serie la soporto. Lo peor es que me temo que las deberemos seguir aguantando.
En definitiva que después de todo este rollo sigo sin decidirme. Me han gustado muchas cosas de esta segunda temporada, pero no me ha gustado que haya perdido mucha de la veracidad que tenia en su primera temporada. Veremos cómo continúa la tercera temporada.