01 marzo 2012

Lilyhammer. Silvio Dante, ante su particular desafío extremo.

Escrito por | El 01 marzo 2012 | 3 comentarios

La pasada semana empecé a ver Lilyhammer, serie que tiene el honor de ser la primera de producción propia que estrena el servicio Netflix, además de ser el regreso de Steve Van Zandt a la televisión tras Los Soprano. La primera temporada consta de ocho capítulos y ha sido producida íntegramente en Noruega por la productora Rubicon TV, asociada con Netflix y NRK. La serie se estreno a principios de año en el canal noruego NRK con un gran éxito de audiencia y en febrero por Netflix en Estados Unidos. Ya ha sido renovada por una segunda temporada.

Lilyhammer sigue al personaje de Frank Tagliano (Van Zandt) un mafioso de Nueva York, que tras verse envuelto en la disputa por la jefatura de una familia mafiosa y salir milagrosamente vivo, decide delatar a la familia y meterse dentro del programa de protección de testigos. Su destino Lillehammer, Noruega, ciudad que le gustó después de verla por televisión cuando se celebraron las olimpiadas de invierno.


Así que estamos ante una de esas series sobre un animal de ciudad, acostumbrado a cierto nivel de vida y de entretenimientos que debe adaptarse a un entono que ni mucho menos es el suyo. Una pequeña ciudad donde nunca pasa nada, hay poco que hacer para divertirse y el tiempo es una pesadilla. Por no hablar de las costumbres noruegas, su cultura, idioma o su burocracia, con las que el protagonista chocará.


Pero al contrario de lo que sucedía en Doctor en Alaska, Doctor Mateo o aquella trama de Los soprano en la que Vitto Spatafore se escondía en un pueblo tras descubrirse su homosexualidad. Donde el protagonista iba adaptándose poco a poco a las costumbres locales tras el choque cutural inicial, en Lilyhammer por lo visto hasta ahora será Frank el que vaya acostumbrando al resto de habitantes a su antigua vida. Empezando por convertir un pub de mala muerte en un night club al estilo New York, por hacer negocios con los malotes del lugar o por intentar arreglar los problemas que se le van presentando al estilo cosa nostra.


En estos dos primeros capítulos he visto algunos buenos momentos cómicos. De hecho solo ver al protagonista en su nueva vida y recordar al Silvio Dante de Los Sopranos ya hace que se dibuje una sonrisa en tu cara. Lo malo es que la serie de momento esta llena de tópicos: Problemas con la "sheriff"local, un poli fan de 24 deseoso de acción, una madre soltera y su hijo a los que Frank ayudará o el grupo de fracasados local de los que Frank se hace amigo y a los que manejará a su antojo, como buen capo.


Lilyhammer esta dentro de lo que esperaba de ella, ninguna sorpresa. De momento una dramedia bastante previsible en sus tramas que puede mejorar tanto en su parte cómica como en la dramática y Van Zandt con piñón fijo interpretando un personaje que bien podría ser un spin-off de su Silvio Dante. Seguiré viéndola porque la serie pese a sus problemas tiene un no se que, que me llama la atención...

3 comentarios:

  1. Me gusta la serie, sin llegar a Los Soprano, es buena. Te jala. Apunta para convertirse en un hit.

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    1. Si la primera temporada estuvo bien, tiene una mezcla de comedia y drama que la hace muy atractiva, además el protagonista es todo un personaje y verlo en esas situaciones me encanta.
      Un saludo y gracias por comentar..

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  2. apenas llevo dos capitulos y he sentido lo mismo que escriben en el articulo, es definitivamente Silvio Dante jaja recuerden que antes de terminar los soprano sil queda en coma, supongamos que despierta y encuentra otro jefe en el cargo, uno que no le gusta, lo delata y listo... welcome to lilyhammer jajaja excelente serie...

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